UN VINO, CUATRO MOMENTOS: CÓMO DISFRUTAR PINOT NOIR MÁS ALLÁ DE LA CENA

 

De pescados y carnes blancas a hongos, quesos y preparaciones más frescas, el Pinot Noir demuestra por qué es uno de los tintos más versátiles a la hora de acompañar una comida.

 

El Pinot Noir es una de las variedades que mejor representa la búsqueda de equilibrio entre elegancia, frescura y expresión del territorio. De origen asociado a regiones de clima frío, encontró en distintas zonas de Argentina, y especialmente en la Patagonia, condiciones que favorecen el desarrollo de vinos con perfiles frescos, delicados y de buena acidez.

A diferencia de cepas más robustas como el Malbec o el Cabernet Sauvignon, el Pinot Noir se caracteriza por su cuerpo liviano a medio, sus taninos suaves y una acidez vibrante que lo vuelve versátil a la mesa. Por otro lado, en nariz suele presentar frutos rojos frescos, como frutilla, cereza y frambuesa, que pueden evolucionar hacia notas más terrosas de sotobosque, hongos, cuero y especias con la crianza. Su color, más claro y translúcido que el de otros tintos, también refleja esa delicadeza.

Estos atributos hacen que sea especialmente versátil a la hora de maridar. Su estructura permite acompañar diferentes intensidades sin imponerse sobre los sabores del plato, convirtiéndolo en una alternativa que puede recorrer distintos momentos de una experiencia gastronómica.

En el marco del Día Internacional del Pinot Noir, que se celebra cada 18 de agosto, Cruz Godoy, el restaurante de brasas ubicado en Palermo, propone descubrir algunas de las combinaciones que mejor expresan esta versatilidad, a partir de la mirada de Valentina Litman, Sommelier y curadora de la carta de Cruz Godoy.

 

Cuatro  momentos para disfrutar Pinot Noir

Con carnes blancas y de caza menor: El Pinot Noir encuentra uno de sus maridajes más naturales en carnes blancas y de caza menor. Su cuerpo liviano a medio y sus taninos suaves permiten acompañar preparaciones como pato, codorniz, conejo y cordero, aportando estructura sin opacar los sabores propios de la carne.

 

Con pescados de mayor contenido graso: Aunque suele asociarse a carnes, el Pinot Noir es uno de los pocos tintos que puede dialogar muy bien con pescados. Su acidez ayuda a equilibrar preparaciones de mayor contenido graso, por lo que puede acompañar especialmente bien salmón, merluza negra o atún sellado. 

Con hongos y preparaciones terrosas: Los hongos son su aliado natural. Las notas terrosas que pueden aparecer en el vino con su evolución encuentran un punto de conexión natural con risottos de hongos, salsas con portobello o preparaciones con trufa. 

 

Con quesos de pasta blanda: La delicadeza del Pinot Noir también lo convierte en un buen compañero para una selección de quesos. Funciona especialmente bien con quesos de pasta blanda y corteza lavada, como Brie o Camembert, donde la acidez del vino ayuda a equilibrar la untuosidad del queso. También puede acompañar quesos de cabra, especialmente cuando se busca un contraste entre la frescura y acidez del vino.

 

Una carta pensada desde la experiencia

Llevar un vino a diferentes momentos de una comida también implica pensar su selección más allá de la cepa o la bodega. En Cruz Godoy, esta mirada atraviesa la construcción de la carta de vinos, curada por Valentina Litman, que se organiza por perfiles sensoriales y regiones y contempla variables como cuerpo, textura e intensidad aromática.

Así, la variedad aparece en diferentes formatos y estilos a lo largo de la experiencia. El Lagarde Blanc de Noir, elaborado a partir de Pinot Noir, acompaña el comienzo de la comida junto a Puerros, panceta y café y Mollejas. En una expresión más fresca, el Pintom Subversivo, en su versión rosada, se encuentra con el Iceberg a la llama y los Chipirones.

Entre los tintos, el Barda de Chacra despliega su perfil más terroso junto al Pato y las Girgolas, mientras que el Claus Preisinger, uno de los Pinot Noir más livianos de la carta, realza la frescura del Pacú.

El Pintom, Canopus, Pinot Noir tinto, muestra quizás la expresión más amplia de esta versatilidad: acompaña un Flat iron y ajo negro, dialoga nuevamente con las Girgolas y, en una combinación menos convencional, llega incluso al final de la experiencia junto al postre Mate cocido quemado, elaborado con shitake y polvo de hongos.

De esta manera, la propuesta de Cruz Godoy pone en práctica una idea que atraviesa la selección de vinos: que el maridaje no tiene por qué partir únicamente de una cepa o de una regla establecida, sino de encontrar puntos de encuentro entre el cuerpo, la textura y los aromas del vino y las características de cada plato.

 

Acerca de Cruz Godoy 

Cruz Godoy es un restaurante ubicado en Palermo que propone una cocina contemporánea de fuego inspirada en la diversidad cultural de Buenos Aires. Su propuesta combina producto, técnica y hospitalidad a través de una experiencia íntima y una carta que dialoga con sabores y técnicas de distintas partes del mundo. Además, cuenta con una destacada selección de vinos curada por Valentina Litman concebida para acompañar cada momento de la experiencia.

 

Gunther Moros @guntherchef -Misionero de puraCepa


Ganador 🏆 Prix BaronB 6ta Edición